ENTRADAS

ENTREVISTA CON VALLE COMBA Y DAVID CASTRO, NOMINADOS AL GOYA A MEJOR CORTOMETRAJE DE ANIMACIÓN 2017 POR UKA

📅13 Enero 2017, 15:29

Desde 3D Wire iniciamos una nueva colaboración con el blog de animación Animaholic, un proyecto coordinado por Samuel Viñolo Locuviche y que regresa en 2017 después de varios años en hibernación. Y lo hacemos con cuatro entrevistas que iremos publicando durante las próximas semanas con los nominados al Goya a mejor cortometraje de animación 2017, en uno de los mejores años que se recuerdan en esta categoría.Cartel Uka

La primera entrevista que dedicamos dentro de esta serie es para Uka, un hermoso cortometraje de tan solo tres minutos, que cuenta la historia de un mundo en blanco y negro en el que una niña huérfana en una fábrica abandonada descubre el color a través de uno de sus cuadros.

En nuestra conversación con Valle Comba y David Castro, directora y productor de este tierno cortometraje, lo primero que nos llamó la atención era que se trataba del primer proyecto de animación para ambos.

Tras estudiar dirección artística en la Escuela de Cine de la Comunidad de Madrid (ECAM), Valle descubrió las posibilidades que le brindaba la animación stop motion: “Con la animación me pasaba que no encontraba lo que me gustaba, aunque en el último año descubrí que podía hacer decorados en miniatura. Eso fue un estímulo para mí ya que empecé a colaborar con la gente de la escuela, trabajando en proyectos que muchas veces no salían adelante por las dificultades de sacarlos adelante. Antes de Uka, mi experiencia se limitaba al cine de imagen real. Con todo, he tenido mucha suerte, ya que he trabajado en el departamento de dirección de arte de gente muy interesante como Alejandro Amenábar, Julio Medem o Paco León, y he podido seguir aprendiendo, pero Uka ha significado descubrir un nueva pasión para mí”.

David, por su parte, es profesor de varias asignaturas en Instituto de Cine de Madrid, y aunque había hecho varios cortometrajes de imagen real y había creado junto a Alejandro Ronda y otras personas el colectivo Stopmotia en torno a la animación stop motion, tampoco había había tenido casi oportunidad de trabajar la técnica. “Valle y yo nos conocemos desde hace tiempo y yo siempre había querido que ella fuera la directora de arte de un corto mío. Entre conversaciones que tuvimos, vimos que teníamos intereses comunes por la parte de la animación, y que a ambos nos fascinaba el stop motion. Dos años después Valle me comentó que había comenzado a preparar un corto con esta técnica, el germen de lo que luego finalmente será Uka, y en seguida me enamoré del proyecto.”

P1050291 copia

“De alguna forma”, continúa Valle, “lo que nos une es el amor por el stop motion. Lo más interesante de esta técnica es que es un rodaje real, con cámaras, decorados y luces reales, lo que permite que puedas trabajar algo tan mágico como la animación mientras sigues en contacto con algo físico. Aunque me gusta toda la animación, y me emocionan películas como Waltz with Bashir o las producciones de Pixar, trabajar con el ordenador es algo que me supera y me pone muy nerviosa, mientras que con la animación 2D pienso que hay que tener unas dotes de dibujo que yo no poseo.”

“Al principio el único fin del corto para mí era poder hacer algo en animación que mostrar en mi currículum. Pero poco a poco la idea fue evolucionando conmigo y cogiendo fuerza a lo largo de los años. Creo que el principal mensaje del corto es el de mostrar a una persona en busca de la creatividad constante, que se frustra y es incapaz de encontrar lo que quiere, hasta que de repente un día aparece, aunque siempre había estado ahí y antes no era capaz de verlo. Es una reflexión sobre la importancia de dejar respirar y reposar la creatividad en el arte. En este sentido, creo que es un corto muy sensible, con un protagonista que capta muy bien lo que queríamos transmitir.”

“Hubo diversas referencias de diseño que utilicé para explicarles el personaje al equipo de animación. La característica es que se trataba de una niña muy pequeña y solitaria, pero al mismo tiempo muy lista y positiva, como muchos de los personajes huérfanos de la literatura infantil: Momo, Peter Pan u Oliver Twist. Me gustaba la idea de que se viera más pequeño de lo que era, por lo que creamos un par de bocetos del personaje con ropas de tallas más grandes y fuimos perfilando el aspecto. En nuestra página de Facebook se puede ver un vídeo que muestra la evolución del personaje a lo largo de varios diseños.”

“Otra idea fue jugar con el decorado, para que diese la sensación de ser un espacio muy grande, y hacer a la protagonista aún más pequeñita. A pesar de eso, también buscaba que el personaje llenara el espacio en todo momento. Para el decorado me ambienté en la Inglaterra entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, con ese ambiente industrial tan gris. Para el decorado utilicé todo tipo de referencias visuales, desde cuadros hasta películas. Con un par de compañeras más acabamos de perfilarlo y construirlo todo con maderas reales y ladrillos.”

“Teniendo en cuenta que yo vengo de dirección artística y que esta es la parte que más me apasiona, la experiencia de hacer un decorado para animación me ha permitido aprender mucho, sobre todo descubrir que la animación no tiene nada que ver con la ficción. Cualquier objeto en el decorado tiene que estar hecho de forma que se pueda animar, lo que implica que siempre tengas que pensar en el animador. Por ejemplo, el decorado de Uka medía dos por dos metros y había un plano en el que el personaje se encontraba en medio del escenario y el animador no alcanzaba a animarlo. Para resolver esto tuvimos que inventarnos una trampilla que se pudiese levantar de forma que el animador pudiese pasar y moverse libremente. Estos son los contratiempos con los que aprendes, que hasta que no las sufres, no te das cuenta de lo importantes que son en animación.”

 

“Por otro lado, nuestro objetivo era intentar imitar el estilo de animación de grandes estudios como Laika o Aardman y de películas como El fantástico Mr Fox. Queríamos algo así, aunque evidentemente luego hemos llegado hasta donde hemos podido. Así pues, para la construcción del personaje no pudimos utilizar una armadura como nos hubiese gustado, sino que es un personaje hecho con madera de balsa. Tampoco pudimos trabajar con sustitución. Hicimos muchas pruebas diferentes al principio, que se pueden ver en un vídeo que acabamos de colgar hace unos días en Facebook, hasta que al final el excelente animador Ángel Fariñas nos recomendó utilizar una cabeza de Epoxy y que tan solo la boca, las cejas y las manos fueran piezas insertables de plastilina, lo que al final nos permitía trabajar estos elementos como si fueran clay.

“De las piernas tuvimos que hacer muchas réplicas, porque se iban rompiendo todo el tiempo. Los recubrimientos del personaje eran de JumpingClay y todo el pelo de la cabeza podía animarse, porque había un momento en el que este resoplaba y se le movía el cabello. Solo por ese fotograma tuvimos que hacer que todo el pelo fuera animable, aunque a mí era algo que me hacía mucha ilusión y sabía que merecía la pena.”

A pesar de ser el productor, cuando David se unió al proyecto se encontró con que todo el equipo de animación ya estaba formado. Según Valle, “tan solo me faltaba el director de fotografía para comenzar la producción. Por eso me acordé de David y decidí quedar con él para explicarle el proyecto. Al final fue una suerte porque resultó un 2×1, ya que conseguí el director de fotografía que necesitaba y me llevé a David también como productor.”

Precisamente uno de los aspectos más interesantes de Uka es la hermosa dirección de fotografía, obra de Alejandro Ronda. David nos comenta cómo este proceso resultó también todo un descubrimiento para el director de foto. “Cuando Alejandro vio el proyecto y luego la animática, le interesó mucho el hecho de poder trabajar con un mundo en blanco y negro con un uso puntual de los colores, ya que veía todas las posibilidades que eso tenía tanto de trabajo en la cámara como durante el etalonaje. Tanto el decorado como la muñeca se hicieron en blanco y negro, y luego durante la postproducción Alejandro le fue quitando saturación a la imagen, algo que a Valle le preocupaba en un principio. Al final se demostró que esta fue una decisión acertada, ya que había elementos en la imagen que tenían algo de color y al pasarlos a tonos grises, mejoró bastante el resultado visual.”

P1050170“Sin embargo, lo más interesante para él fue también el comenzar a entender lo diferente que era el proceso de trabajo en animación stop motion. Alejandro estaba acostumbrado a trabajar en escalas humanas y de repente, al encontrarse con escalas en miniatura, le pareció algo fascinante. Se notaba que disfrutaba con todo,  desde utilizar luces de LED como si fueran la luz del sol, hasta poder medir al milímetro cada cosa en un espacio que teóricamente es gigantesco.”

La producción se realizó con un equipo formado por gente que Valle conocía de su paso por la escuela o contactos profesionales. Con un presupuesto muy pequeño, la única forma de sacar adelante el cortometraje fue mediante la colaboración desinteresada del equipo, algo que ellos reconocen que no volverían a hacer. Según  David, “el coste del corto no es real, ya que todo se aprovechó reciclando otras cosas y no se incluye el coste del equipo que se debería haber pagado de haber tenido este dinero. Todo el mundo trabajó gratis, algo que ni a Valle ni a mí nos gusta, ya que no nos parecía justo. Volvería a hacer Uka pero de otra manera. Yo ya no me planteó en el futuro volver a hacer otro proyecto con gente trabajando gratis, porque es un esfuerzo que se está pidiendo a los demás que no es justo, y tampoco puedes pedir compromiso ni calidad de esta forma. Es un método de trabajo muy agotador, ya que dependes de poder compatibilizar los tiempos libres del equipo con sus horarios de trabajo normales. Esto alarga los tiempos de rodaje e impide que puedas exigir mayor calidad, ya que la prioridad era cuadrar los huecos de calendario y acabar el corto a tiempo.”

“Ojalá pudiéramos obtener beneficios para resarcir al equipo por todo el esfuerzo que supuso hacer el rodaje. Aún así, todo salió bien y muy rápido. Teniendo en cuenta que fueron tres meses de rodaje, que el corto dura tres minutos y que normalmente en stop motion se hace una media de un minuto por mes, llevábamos un ritmo de producción más parecido al de una producción de largometraje. De todas formas, en horas de trabajo fue muchísimo más tiempo. En producción fueron seis meses, y la postproducción se alargó aun más, ya que teníamos que tirar de favores y de gente que no conocíamos tanto, y esto hizo que todo se fuera demorando demasiado.”

El rodaje se realizó aprovechando un espacio sin utilizar de una de las aulas de la ECAM. “Fue una suerte”, nos cuenta de nuevo David, “porque en ese momento el aula estaba vacía y sin aprovechar. Rodamos justo en el último año en el que se estaba desmantelando la asignatura de animación en la escuela y estuvimos en ese espacio todo el tiempo que nos permitieron, hasta que el curso comenzó de nuevo y la escuela necesitaba de nuevo el aula. A mí de todas formas me da mucha satisfacción saber que se ha podido recuperar como espacio de rodaje para la animación y que se está rodando ahora mismo el cortometraje El hombrecillo de papel.”

Tras la nominación al Goya, tanto Valle como David se sienten más que satisfechos, y creen que esto le va a permitir al corto gozar de una visibilidad aun mayor durante el 2017. Para David, “Uka siempre han sido continuas alegrías. El primer festival en el que se vio fue en Macedonia y fue bonito porque también fue al primero que se envió y también el primer premio que obtuvo. ¡Y además, en categoría general!”

UKA 2

“Ahora después de la nominación al Goya es posible que en España el corto se pueda ver de otra forma, ya que aquí tan solo se ha aceptado en categorías infantiles. De la distribución del corto se encarga Ismael Martín, de Off ecam, y solo podemos decir que su gestión es espectacular. Hablamos con él porque nos lo había recomendado Coke Riobóo y es una persona de confianza, que nos crea seguridad. Se preocupa por el proyecto y la estrategia que hemos trazamos es muy beneficiosa para el corto. En este tiempo lleva ya 76 selecciones y tres premios, la mayoría en festivales internacionales. Él fue también el que nos recomendó presentarlo a los Goya y la verdad es que ha sido un buen impulso”.

Sobre el resto de los nominados, tanto Valle como David se declaran entusiasmados con los otros proyectos. David concluye contándonos como “a los dos nos encantan Decorado y Made in Spain, un cortometraje el que además Valle trabajó como parte del equipo, y al que nos unen buenos lazos de amistad con Coke (Riobóo). Darrel no hemos tenido la ocasión de verlo, aunque tiene muy buena pinta también. Lo que nos gusta de estos cortos es que son todos técnicas distintas, con historias muy buenas. Desafortunadamente, a mí me da mucha rabia que en España hayan habido proyectos de stop motion del calado de O Apostolo o Poseso, importantes apuestas por sacar adelante esta técnica en nuestro país, que luego no hayan tenido nada de éxito.”

“Y eso es trasladable a otras partes de nuestra industria. Una buena parte del equipo de Uka está ahora trabajando en producciones internacionales importantes, lo cual es muy bueno para ellos, pero muy malo para el país. Esta “fuga de cerebros” nos indica que hay un problema en nuestro país para retener el talento. Lo mismo que ocurre en la ciencia está ocurriendo en las artes, aunque de todas formas, yo creo que este es un problema sintomático de nuestro país, ya desde los inicios de la animación, Segundo de Chomón fue el primero que no fue capaz de hacer cine en su Teruel natal y se tuvo que ir a Francia e Italia para poder trabajar.”

Share this article: